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martes, 7 de junio de 2011

COMO ENSANCHAR LOS ZAPATOS


CÓMO ENSANCHAR LOS ZAPATOS

A la hora de comprar un par de zapatos, nuestros compañeros de viaje, se debe prestar la mayor atención, y, para prevenir sorpresas o molestos desajustes, es necesario probarse ambos zapatos.
Por otra parte, si aquéllos son de procedencia anglosajona, resulta imprescindible el conocimiento de la equivalencia de medidas: así, 6 ½ corresponde a nuestro 40; 7 a nuestro 41, y de este modo sucesivamente, tamaños mayores y, a la inversa, menores. Pero si, a pesar de estas elementales precauciones, se advirtiese algún error o pequeño desajuste, queda la vía o solución de ponerlos en la horma o ponerles la horma, procedimiento más expeditivo y, para un calzado de calidad, traumático el primero que el segundo.

Ensanchar los zapatos: las hormas


En el primer supuesto, el de “meter en la horma”, se trata de recurrir al ingenio mecánico existente en los talleres de zapatería, que permite forzar el calzado. Si la dificultad no es de tanta entidad, la combinación de una horma articulada de madera y el uso, más pronto que tarde, darán el resultado apetecido. Son excelentes las hormas que realizan y venden las más afamadas firmas de zapatos masculinos inglesas como Crockett & Jones, John Lobb o Churchs; su finalidad esencial es la de evitar que se deforme el calzado, pero pueden también servir eficazmente al empeño antedicho.

TIPOS DE PIE

Tipos de PIE

Los pies poseen una de las estructuras más complejas del cuerpo humano y el soporte final de nuestro peso. Sin embargo, muchas veces no les brindamos los cuidados necesarios y con frecuencia los sometemos a calzados inadecuados.
Cuando compramos calzados, debemos tener en cuenta que hay distintos tipos morfológicos de pie, y que de acuerdo para cada pié debemos usar distinto tipo de calzado, para mantenerlos saludables.

¿Cuáles son esas morfologías?, bueno se habla de que hay tres tipos de pie: el pie griego, el pie polinesio o cuadrado y el pie egipcio.

El pie griego, es esa forma de pie que observamos en las estatuas griegas de la época clásica y justamente por ello es que llevan ese nombre. Se trata de un pie donde el segundo dedo es el más largo, después del dedo gordo lógicamente, mientras que el tercer dedo mide lo mismo, y el cuarto y el quinto dedo, son más pequeños.
Para estos tipos de pie, deben utilizarse zapatos que distribuyan las cargas mejor sobre la parte delantera del pie (zapatos con puntas redondeadas).
El 15% de la población tiene este tipo de pie.

El pie polinesio o cuadrado, es el que se observa en los cuadros de Gauguin. Es decir, esos pies donde los dedos son casi todos del mismo largo y están a la misma altura. El 25% de la población tiene este tipo de pie. No le afectan tanto los tacos altos, pero debe evitar zapatos amplios.

El pie egipcio, típico en las estatuas de los faraones, es aquel que tiene el dedo gordo más largo y los otros dedos, le continúan por tamaño en orden decrecientes.
Este tipo de pie, suele sobrecargarse más con el calzado y por ello se predispone a tener juanetes (hallux valgus) y a la artrosis metatarsofalángicas (hallux rígidus).
El 60% de la población tiene este tipo de pie.

Algunos consejos para tomar en cuenta son:
*Evita los tacones excesivamente altos (esta temporada están de super MODA!)
*No uses suelas demasiado rígidas, ni demasiado blandas.
*Debes elegir zapatos en cuero.
Estoy segura que debes estar mirandote tus pies. ¿Qué tipo de pie tienes?
Yabebiry y soloparaellas.com

Como es tu pisada?

¿QUÉ TIPO DE PISADA TIENES?
Publicado por: eldante el día 08/07/2009

En la actualidad se producen una gran cantidad de lesiones deportivas por la indumentaria utilizada, especialmente por el tipo de calzado.
Por ello, es importante conocer cuál es la morfología del nuestros pies en el apoyo; para lo cual se recomienda realizar el análisis sobre los pies en acción porque muchas veces los pies en posición estática pueden comportarse en forma totalmente distinta a cuando están en movimiento al desplazarse.
A continuación te presentamos las principales características para que compares y aprendas sobre tu cuerpo:
A. Pronadores
La característica del pie pronador consiste en un derrumbamiento del pie hacia la zona interna del mismo. Cuando corrés tus tobillos tienden a girar hacia dentro, es bastante común, de hecho es una amortiguación natural con la que se defiende el cuerpo.
La Pronación es un efecto fisiológico y necesario con el que el pie disipa parte de la carga que recibe en cada paso para adaptarse a las irregularidades del terreno, si no fuera por ese movimiento pronatorio nuestros pies sufrirían lesiones.
B. Neutro
Significa que los tobillos no tienden a girar ni hacia el interior del pie,ni hacia el exterior cuando uno corre.
El pie normal o fisiológico es aquel cuyo apoyo comienza por la parte externa del tobillo ejerciendo a continuación una discreta pronación por parte del mediopié y despegando el antepié entre el 1º y 2º metatarsiano. El apoyo medio del pie ha de corresponder al 1/3 total del ancho de la huella plantar.
Se produce una apoyo ideal, con el pie en completa estabilidad y alineado en todos sus segmentos.
C. Supinadores
Entendemos por supinación el efecto contrario a la pronación, es decir cuando hay una ausencia o disminución del efecto pronatorio fisiológico, ofreciendo un apoyo por la parte externa del pie.
Se trata de un pie muy estructurado y con poca movilidad con una bóveda plantar aumentada y el tobillo hacia fuera.
Esta alteración es poco frecuente.
Los supinadores comprimen y desgastan sus zapatillas a todo lo largo de los bordes externos y no sólo en la zona del talón.

martes, 31 de mayo de 2011

CALZADO PARA ESPOLON CALCANEO

Zapato para espolón calcáneo
Hay muchas causas potenciales de dolor en el área del talón, pero la gran mayoría de casos se deben a la irritación de la inserción de un tejido fuerte (fascia plantar) en el hueso del talón (calcáneo). Este tejido soporta el arco del pie y cuando su inserción de inflama, puede desarrollarse una condición crónica, dolorosa e invalidante. Este síndrome, denominado fascitis plantar, constituye una de las causas más frecuentes de dolor en el pie.
Produce un dolor en la cara plantar del calcáneo producido por la tracción de la fascia plantar sobre el periostio con presencia de espolón calcáneo en las radiografías o sin ella.
Los espolones son probablemente el resultado de tracción o estiramiento excesivos del periostio del calcáneo por la fascia plantar. El pie plano y la contractura del tendón de Aquiles pueden producir espolones calcáneos por el aumento de la tensión en la fascia plantar.

SÍNTOMAS
El síntoma primario de la fascitis plantar es el dolor localizado específicamente en el área de carga de peso del talón. Comúnmente es más severo durante los primeros pasos al levantarse de la cama, disminuye en cierta medida con la actividad por la distensión de la fascia, y reaparece de nuevo tras un periodo de descanso. Rara vez hay inflamación visible, enrojecimiento, u otros cambios aparentes en la piel. Es frecuente entre personas que practican deportes, individuos con sobrepeso, personas con arco elevado o pie plano, y a menudo son mujeres con pies largos y estrechos.

ANATOMÍA
La fascia plantar es un tejido fibroso grueso y tenso situado en la planta del pie que se inserta en el hueso del talón y se despliega hacia delante para anclarse en la base de los dedos. Su sobrecarga puede provocar desgarros en su inserción posterior con inflamación de los tejidos que la rodean incluyendo el hueso. Esto puede originar la aparición de un “espolón”, que aparece en aproximadamente el 50% de los casos. El espolón es un fenómeno secundario y no el origen del dolor.

TRATAMIENTO
Reposo: Utilice el dolor como guía. Disminuya su actividad o ejercicio.
Hielo: El masaje con hielo, preferiblemente un par de veces al día o al menos una vez al final del día. Se puede llenar una pequeña botella de plástico con agua y congelarla. Hacer rodar el talón y el arco del pie sobre la botella durante unos 20 minutos proporciona masaje, estiramiento y frío.
Fisioterapia: La fisioterapia puede ser útil, pero por su coste y gasto de tiempo, se emplea generalmente cuando han fracasado otros métodos de tratamiento. El objetivo inicial de la terapia física es disminuir la inflamación. Más tarde, se pueden potenciar los pequeños músculos del pie para que presten soporte a la fascia plantar debilitada.
Taloneras: Existe una gran variedad de almohadillas para el talón o taloneras, y generalmente son útiles.
Ortesis (soportes del arco): Las ortesis rígidas, particularmente duras y caras están rara vez indicadas. Los soportes blandos, con una almohadilla en el talón son los más eficaces y baratos. Están especialmente indicados en individuos con pie plano o con pronación del antepié.
Calzado: Los calzados con tacón blando y amplio, y con suela relativamente rígida proporcionan la máxima comodidad y protección. Calzado LIWI es recomendable , avalados por CIATEC de Mexico.
Esparadrapo: La aplicación de tiras de esparadrapo en toda la longitud de la fascia plantar puede ser muy eficaz, especialmente para el dolor agudo y la actividad deportiva. Al principio debe aplicarse a diario.
Férulas nocturnas: Las férulas nocturnas mantienen el pie extendido a nivel del tobillo, y son un método eficaz de tratamiento. Algunas férulas son bastante caras, pero hay alternativas en fibra de vidrio a un precio razonable.
Yesos: En casos extremadamente agudos o resistentes, la colocación de un yeso de marcha corto durante tres a seis semanas aliviará y ocasionalmente solucionará el problema.
Fármacos: Los analgésicos antiinflamatorios orales proporcionan alivio a muchos pacientes. Las inyecciones de corticoides y anestésicos locales pueden ser muy eficaces en casos resistentes. Deben ser administradas por un médico experimentado en esta técnica.
Cirugía : Rara vez está indicada. Sin embargo, tras 6 a 12 meses de tratamiento conservador, una liberación quirúrgica parcial de la fascia plantar puede estar indicada. La recuperación tras la intervención generalmente es lenta, a menudo no produce una curación completa, y tiene algunas complicaciones potenciales

CALZADO PARA DIABETICOS

CALZADO PARA DIABETICOS 

¿Por qué es importante el cuidado de los pies en el paciente diabético?
En la evolución de la diabetes, las complicaciones más frecuentes son la afectación de nervios y arterias. Las alteraciones vasculares alteran la circulación sanguínea y facilitan la aparición de edemas y de zonas mal vascularizadas, que dificultan la curación de las lesiones y heridas. La neuropatía diabética provoca la pérdida de sensibilidad, atrofia muscular y dolor.
Ambas alteraciones tienen especial repercusión en los pies, aumentando la frecuencia de producción de erosiones, pinchazos, cortes, quemaduras… que si no se cuidan se convierten en úlceras, facilitan la infección y pueden llevar a la gangrena y a la necesidad de amputaciones.
¿Cómo deben de cuidarse los pies en el paciente diabético?
Para evitar la aparición de úlceras, lesiones, infecciones y necrosis en lo pies es muy importante que el paciente diabético mantenga un buen control de la glucemia y evite los factores que pueden aumentar el riesgo de lesiones vasculares y nerviosas mediante:

  • Control de la glucemia, manteniendo correctamente el tratamiento con insulina y/o hipoglucemiantes orales
  • Dieta alimenticia que facilite la estabilidad de los niveles de glucemia en sangre, evite la obesidad y garantice un adecuado aporte de proteínas, vitaminas y minerales al organismo
  • Ejercicio físico que facilita el mantenimiento del peso adecuado, el metabolismo de la glucosa y la correcta circulación sanguínea en los pies
  • Llevar un buen control de la tensión arterial y de los niveles de lípidos en sangre;
  • No fumar ni consumir alcohol u otras drogas.

Además es esencial cuidar diariamente los pies, revisándolos para vigilar si aparecen heridas, rozaduras, ampollas o grietas. Para la revisión diaria se aconseja realizarla con buena iluminación natural e inspeccionando bien todas las zonas de la planta y de los espacios interdigitales con la ayuda de un espejo. Se debe de acudir al médico en caso de que aparezcan lesiones, cambios de color, dolor o hinchazón en los pies.
La correcta higiene de los pies y la elección adecuada del calzado es la estrategia básica para evitar la aparición de rozaduras, heridas, quemaduras y lesiones:
  • Lavarse los pies diariamente con agua templada (ni muy caliente –que no supere los 37 grados- ni muy fría). Se aconseja comprobar la temperatura del agua con un termómetro de baño o con el codo, ya que es frecuente que en los pies se pueda haber perdido la sensibilidad y no se perciba la temperatura real del agua
  • Secar bien los pies con una toalla suave y sin frotar, con especial cuidado en los espacios interdigitales. Si la piel está muy seca se puede aplicar una crema hidratante pero con la precaución de no aplicarla en los espacios interdigitales.
  • Mantener los pies secos utilizando talco no medicinal antes de calzarse cada mañana y cada vez que se cambie de calcetines o calzado.
  • Las uñas de los pies deben de cortarse con tijeras de punta roma, y en línea recta para evitar que se encarnen, sin apurar el corte ni erosionar los dedos. Es aconsejable utilizar una lima para mantener la longitud de las uñas y pulir los bordes.
  • No se deben de cortar ni quitar las durezas y callos de los dedos, ni utilizar callicidas, de ser necesario debe de consultarse un podólogo.
  • No se deben de utilizar pomadas, alcohol o desinfectantes para las heridas de los pies, ya que pueden irritar la piel o cambiar la coloración de la piel y de la herida, dificultando su seguimiento médico. Las heridas deben lavarse con agua y jabón, siguiendo las recomendaciones del médico.
  • Los pies no deben de colocarse cerca del fuego, estufas o fuentes de calor.
  • Se debe de evitar el uso de ligas, gomas o calcetines con elásticos en el borde ya que dificultan la circulación sanguínea.
  • Evitar andar descalzo.
  • Utilizar crema de protección solar también en los pies si se está expuesto al sol.
¿Cómo elegir el calzado?
Conjuntamente con las normas de higiene, deben de mantenerse unos buenos hábitos de selección y uso del calzado:
  • El calzado debe de utilizarse siempre con calcetines.
  • No utilizar sandalias, chanclas o zapatos que dejan los pies al descubierto.
  • Se debe de evitar el uso de zapatos con tacón y que terminan en punta.
  • El calzado debe de ser cómodo, que no ajuste ni provoque rozaduras o lesiones en los pies.
  • Los zapatos se aconseja sean de piel, sin costuras internas, flexibles, ligeros, transpirables y con el suelo que no resbale.
  • Se aconseja comprar el calzado al final del día, cuando los pies están más hinchados, así el zapato que en ese momento es cómodo, se garantiza que lo será a lo largo de todo el día.
  • Los zapatos nuevos deben de utilizarse durante periodos cortos los primeros días.
  • La compra de zapatos ortopédicos debe de realizarse bajo criterio y prescripción médica.
  • Los zapatos deben de mantenerse adecuadamente, reparándolos y asegurando el buen estado de las suelas.
  • Se debe de revisar el interior del calzado antes de ponérselo, para evitar que haya algún elemento (piedra, gravilla, alguna pieza del zapato…) que pueda lesionar el pie.
  • Es aconsejable tener más de un par de zapatos para cambiarlos cada día y alternarlos, así se garantiza una buena ventilación de los zapatos y se evita la presión siempre en las mismas zonas del pie.
  • Los calcetines y medias deben de ser de tejidos naturales (lino, algodón, lana) y sin costuras. No se deben de utilizar medias o calcetines sintéticos, con elásticos o gomas. No deben de quedar ni prietos ni flojos en la pierna y el pie.
  • Se deben de cambiar diariamente los calcetines o medias, y si los pies sudan mucho o se ha hecho mucho ejercicio más de una vez al día.
¡Muy importante!
El paciente diabético debe utilizar zapatos DIAFOOT, avalados por CIATEC de Mexico
La salud no tiene moda.

Imágenes de pies diabéticos que no han tenido los cuidados necesarios.

viernes, 13 de mayo de 2011

COSTUMBRES CHINAS PARA EMBELLECER LOS PIES.....

Comentaba una amiga el otro día que cada cultura tiene sus propios cánones de belleza y sus costumbres para embellecer o adornar.
Nosotras usamos pendientes y lo vemos como algo normal, frente a las mujeres-jirafa, por ejemplo, o las chinas de pies “loto dorado” o “lirios vendados”. Este último caso es quizás el más llamativo y popular por su mención en novelas y películas.
Esta costumbre se inició en la dinastía Tang (618-907 d.C.) y continuó hasta 1911, cuando fue abolida, aunque hoy en día aún es posible ver a algunas mujeres bastante mayores con los pies pequeños.
Antes de empezar se realizaba una consulta astrológica con el fin de elegir el día más adecuado para el comienzo del rito de vendaje y se ofrecían pastelillos de arroz a los dioses solicitándoles que los pies de su hija fueran tan suaves como esos pastelillos.
A las niñas les metían los pies en remojo con hierbas y sangre animal para eliminar posibles infecciones en la piel y les cortaban las uñas; después, les rompían los cuatro dedos más pequeños del pie a los 4 ó 6 años y durante dos años eran sometidas a un doloroso proceso de vendaje drástico, manteniendo esos dedos rotos apuntando hacia el talón, fuertemente sostenido con tiras de algodón o seda, renovando el vendaje cada día, consiguiendo así un pie de 10-12 centímetros como máximo.
Eso implicaba que el pie se deformaba y convertía en un pie cavo, comúnmente conocido como “pie con mucho puente” o pie muy arqueado, el cual tiene además tendencia a la inestabilidad al andar, padeciendo la persona una gran facilidad para las luxaciones de tobillo por no apoyar el pie correctamente en el suelo, sino hacerlo con el borde externo, el contrario al “puente”. Comenzó siendo un lujo de ricos para popularizarse posteriormente y convertirse en un requisito para casarse.
Hay diversas explicaciones a por qué comenzó esa costumbre y qué veían los chinos de aquel entonces de sensual en unos pies tan deformados: que tenía forma de media luna, el apoyo del pie en el suelo se veía dificultado y para poder mantener el equilibrio su cuerpo sufría una hipertrofia de glúteos (un trasero más voluminoso y respingón) que resultaría más erótico o que al tener los pies así y no poder andar más que a pasitos era más difícil que se escaparan de casa.
Además, existía la creencia popular de que la forma de andar que tenían las mujeres con los pies vendados fortalecía los músculos vaginales y concentraba los nervios del pie en una superficie más pequeña, convirtiéndolos en una zona más sensible a los estímulos erógenos
Pero… ¿Podían andar esas mujeres con los pies deformados?
Las fotos demuestran que no y que de hacerlo sería a pasitos cortos, sin sufrir dolores porque en el proceso de deformidad sufrían una denervación por compresión, es decir, la presión continua del vendaje comprimía los nervios del pie, que se afectaban y perdían su función de recoger la sensibilidad del pie, siendo un pie “anestésico“.
Además, padecían dolores de espalda, porque cuando no se tiene un buen apoyo por deformidades o incorrecciones de los miembros inferiores (piernas y pies) el peso del cuerpo no se reparte por igual entre ambos y el eje de equilibrio del cuerpo se halla desviado, con lo que para compensar, la columna se desvía y deforma.
Más de uno habrá puesto cara de asco y de dolor al leer este artículo o ver las fotos.
Sin embargo… ¿os habéis parado a pensar en los efectos sobre los pies y la columna de toda mujer que lleve unos taconazos con mala horma y equilibrio precario?
¿O en costumbres estéticas propias de nuestra cultura que hacen daño o llevan a deformidades?