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miércoles, 9 de noviembre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

PIE DIABETICO ECUADOR

Cuidados del pie diabético
 
¿Por qué es importante el cuidado de los pies en el paciente diabético?
En la evolución de la diabetes, las complicaciones más frecuentes son la afectación de nervios y arterias. Las alteraciones vasculares alteran la circulación sanguínea y facilitan la aparición de edemas y de zonas mal vascularizadas, que dificultan la curación de las lesiones y heridas. La neuropatía diabética provoca la pérdida de sensibilidad, atrofia muscular y dolor.
Ambas alteraciones tienen especial repercusión en los pies, aumentando la frecuencia de producción de erosiones, pinchazos, cortes, quemaduras… que si no se cuidan se convierten en úlceras, facilitan la infección y pueden llevar a la gangrena y a la necesidad de amputaciones.
 
 
¿Cómo deben de cuidarse los pies en el paciente diabético?
Para evitar la aparición de úlceras, lesiones, infecciones y necrosis en lo pies es muy importante que el paciente diabético mantenga un buen control de la glucemia y evite los factores que pueden aumentar el riesgo de lesiones vasculares y nerviosas mediante:
  • Control de la glucemia, manteniendo correctamente el tratamiento con insulina y/o hipoglucemiantes orales;
  • Dieta alimenticia que facilite la estabilidad de los niveles de glucemia en sangre, evite la obesidad y garantice un adecuado aporte de proteínas, vitaminas y minerales al organismo;
  • Ejercicio físico que facilita el mantenimiento del peso adecuado, el metabolismo de la glucosa y la correcta circulación sanguínea en los pies;
  • Llevar un buen control de la tensión arterial y de los niveles de lípidos en sangre;
  • No fumar ni consumir alcohol u otras drogas.
Además es esencial cuidar diariamente los pies, revisándolos para vigilar si aparecen heridas, rozaduras, ampollas o grietas. Para la revisión diaria se aconseja realizarla con buena iluminación natural e inspeccionando bien todas las zonas de la planta y de los espacios interdigitales con la ayuda de un espejo. Se debe de acudir al médico en caso de que aparezcan lesiones, cambios de color, dolor o hinchazón en los pies.La correcta higiene de los pies y la elección adecuada del calzado es la estrategia básica para evitar la aparición de rozaduras, heridas, quemaduras y lesiones:
  • Lavarse los pies diariamente con agua templada (ni muy caliente –que no supere los 37 grados- ni muy fría). Se aconseja comprobar la temperatura del agua con un termómetro de baño o con el codo, ya que es frecuente que en los pies se pueda haber perdido la sensibilidad y no se perciba la temperatura real del agua;
  • Secar bien los pies con una toalla suave y sin frotar, con especial cuidado en los espacios interdigitales. Si la piel está muy seca se puede aplicar una crema hidratante pero con la precaución de no aplicarla en los espacios interdigitales.
  • Mantener los pies secos utilizando talco no medicinal antes de calzarse cada mañana y cada vez que se cambie de calcetines o calzado.
  • Las uñas de los pies deben de cortarse con tijeras de punta roma, y en línea  recta para evitar que se encarnen, sin apurar el corte ni erosionar los dedos. Es aconsejable utilizar una lima para mantener la longitud de las uñas y pulir los bordes.
  • No se deben de cortar ni quitar las durezas y callos de los dedos, ni utilizar callicidas, de ser necesario debe de consultarse un podólogo.
  • No se deben de utilizar pomadas, alcohol o desinfectantes para las heridas de los pies, ya que pueden irritar la piel o cambiar la coloración de la piel y de la herida, dificultando su seguimiento médico. Las heridas deben lavarse con agua y jabón, siguiendo las recomendaciones del médico.
  • Los pies no deben de colocarse cerca del fuego, estufas o fuentes de calor.
  • Se debe de evitar el uso de ligas, gomas o calcetines con elásticos en el borde ya que dificultan la circulación sanguínea.
  • Evitar andar descalzo.
  • Utilizar crema de protección solar también en los pies si se está expuesto al sol.
¿Cómo elegir el calzado?
Conjuntamente con las normas de higiene, deben de mantenerse unos buenos hábitos de selección y uso del calzado:
  • El calzado debe de utilizarse siempre con calcetines.
  • No utilizar sandalias, chanclas o zapatos que dejan los pies al descubierto.
  • Se debe de evitar el uso de zapatos con tacón y que terminan en punta.
  • El calzado debe de ser cómodo, que no ajuste ni provoque rozaduras o lesiones en los pies.
  • Los zapatos se aconseja sean de piel, sin costuras internas, flexibles, ligeros, transpirables y con el suelo que no resbale.
  • Se aconseja comprar el calzado al final del día, cuando los pies están más hinchados, así el zapato que en ese momento es cómodo, se garantiza que lo será a lo largo de todo el día.
  • Los zapatos nuevos deben de utilizarse durante periodos cortos los primeros días.
  • La compra de zapatos ortopédicos debe de realizarse bajo criterio y prescripción médica.
  • Los zapatos deben de mantenerse adecuadamente, reparándolos y asegurando el buen estado de las suelas.
  • Se debe de revisar el interior del calzado antes de ponérselo, para evitar que haya algún elemento (piedra, gravilla, alguna pieza del zapato…) que pueda lesionar el pie.
  • Es aconsejable tener más de un par de zapatos para cambiarlos cada día y alternarlos, así se garantiza una buena ventilación de los zapatos y se evita la presión siempre en las mismas zonas del pie.
  • Los calcetines y medias deben de ser de tejidos naturales (lino, algodón, lana) y sin costuras. No se deben de utilizar medias o calcetines sintéticos, con elásticos o gomas. No deben de quedar ni prietos ni flojos en la pierna y el pie.
  • Se deben de cambiar diariamente los calcetines o medias, y si los pies sudan mucho o se ha hecho mucho ejercicio más de una vez al día.
¡Muy importante!
  • Todos los pacientes diabéticos tienen que estar vacunados correctamente frente al tétanos.
  • Es fundamental que el paciente diabético vaya a revisarse los pies por el equipo sanitario periódicamente, cumpliendo sus indicaciones y vigilando las heridas y lesiones de los pies.

Comfortable shoes are part of the good care your feet deserve.

Comfortable shoes are part of the
good care your feet deserve.
In an average lifetime, a person’s feet will carry them between 150,000 and 200,000 miles. That’s six to eight times around the earth. And for the entire distance, our feet will be our levers, balancers and shock absorbers. It makes good sense to keep them comfortable and healthy.
YOUR FOOT.
Your Foot
There are twenty-six bones in each foot. They are moved by muscles and tendons and held together by ligaments. The foot is divided into three sections. The larger bones are in the rearfoot. The midfoot is made up of five irregular bones called tarsals. The forefoot contains the metatarsal bones and phalanges.
How It's Built
HOW IT'S BUILT.
Each foot has thirty-three complex joints and four arches. The major arch is the long, high one along the inner border of the foot (1). The minor arches are the long, slight arch along the outer border of the foot (2); the metatarsal arch across the ball of the foot (3) and the arch under the foot just behind the instep (4).
HOW IT CHANGES.
From the time we are born, our feet are constantly changing. They continue to increase in size throughout life. For this reason, we should be measured for shoes periodically. Also, as we get older our toenails become harder and thicker and require extra attention and added toe room.
How It Moves.
HOW IT MOVES.
When we stand still 50% of our weight is on the heel, 25% at the base of the big toe joint and 25% spreads across the ball of the foot. When we walk, all of our weight comes down on the heel (1), continues to the outer border (2), crosses the ball of the foot (3) to the big toe joint (4) and moves forward to spring off the toes.
HEALTHY FEET.
Wearing comfortable good fitting shoes is the most important thing you can do to take
care of your feet. Three more basic ingredients in the health of a normal
foot are cleanliness, trimmed nails and exercise.
YOUR SHOE.
Nature intended us to be barefoot. However, since we paved most of our walking
surfaces and cluttered up our environment, we need shoes to protect our feet. The next best thing to barefoot is a good comfort shoe. Be sure new shoes are comfortable before you buy them. The ball of your foot should rest on the widest part of the shoe. The heel should fit snug and not slip. Your toes shouldn’t push against the top of the shoe. The space between your longest toe and the inside of your shoe can be up to one-half inch. Try on both shoes. Stand up and walk around. If your feet vary slightly in size, always choose the most comfortable size for the larger foot.
Your Shoe.
The size and shape of our feet change over the years. Have your feet measured at least once a year to assure a comfortable fit.